martes, 12 de noviembre de 2013
lunes, 11 de noviembre de 2013
Síntomas
Anorexia
·
Miedo a la gordura
·
Disminución de la cantidad de comida
ingerida que puede llegar a una restricción importante de las ingestas
·
Pérdida excesiva de peso
·
Ejercicio enérgico y excesivo
·
Amenorrea (cese de las
menstruaciones).
La anorexia generalmente comienza en
la mitad de la adolescencia (de los 13-19 años) y afecta a una de cada 150
niñas de 15 años de edad. Ocasionalmente puede comenzar antes, en la infancia,
o con posterioridad, en la década de los 30 a los 40 años. Las niñas procedentes
de familias de profesionales libres o empresarios suelen tener una mayor
probabilidad de desarrollar estos trastornos que las procedentes de las
familias de clase trabajadora o asalariados.
La anorexia casi siempre comienza con la dieta de cada día, que suele
formar parte de la vida de cualquier adolescente. Cerca de un tercio de las
anoréxicas tenían sobrepeso antes de comenzar la dieta que les llevó a la
anorexia.
Bulimia
·
Miedo a la gordura
·
Atracones de comida
·
Peso normal
·
Reglas irregulares
·
Vómitos y/o uso excesivo de laxantes
Esta condición generalmente afecta a un grupo de edad ligeramente
superior al de las pacientes anoréxicas, con frecuencia mujeres con poco más de
20 años que también han tenido un problema de sobrepeso en la infancia. Afecta
a tres de cada 100 mujeres en algún momento de sus vidas. Al igual
que en las anoréxicas, las pacientes con bulimia sufren de un miedo exagerado a
estar gordas. A diferencia de las anoréxicas, las bulímicas generalmente se las
arreglan para mantener su peso dentro de los límites normales. Esto es debido a
que, a pesar de que intentan perder peso provocándose el vómito o tomando
laxantes, también se dan atracones. Estos atracones implican el ingerir, en un
período corto de tiempo, grandes cantidades de alimentos que engordan y que
habitualmente no se permiten. Por ejemplo, pueden comerse varios paquetes de
galletas seguidos, varias cajas de bombones y varios pasteles en un
par de horas o incluso en menos tiempo.
jueves, 7 de noviembre de 2013
Anorexia;
La anorexia nerviosa es un desorden alimenticio y psicológico a la vez. Esta condición va más allá del control del peso: el enfermo inicia un régimen alimenticio para perder peso hasta que esto se convierte en un símbolo de poder y control. De esta forma, el individuo llega al borde de la inanición con el objetivo de sentir dominio sobre su propio cuerpo. Esta obsesión es similar a una adicción a cualquier tipo de droga o sustancia. Hoy en día, se registran 4 casos de anorexia por cada mil personas.
Las características esenciales de este trastorno son la distorsión de la imagen corporal, sin reconocer el progreso de la delgadez y el sentimiento general de ineficacia personal. Al principio es sólo una cuestión de grados lo que diferencia a la anoréxica/o de los demás: ante un fracaso o siguiendo el consejo de una amiga surge el deseo de perder peso. Se ponen a dieta y se convierten en grandes expertas en el mundo de la dietética, siguiendo unas consignas mucho más duras y rígidas que las de sus amigas. Se pierde la menstruación, el pelo se cae, la piel se seca y pierde color. A nivel psicológico aparecen síntomas de depresión, cambios de carácter y distorsión en la imagen corporal que suele ir acompañada de una negación del problema. Siguen viéndose gordas a pesar de estar escuálidas o siguen expresando una gran
insatisfacción con su cuerpo y su imagen. Su cuerpo se ha convertido en la definición de su valía como personas y a pesar del estricto control que ejercen sobre él, siguen sin gustarse.
BULIMIA;
Esta enfermedad se caracteriza por episodios secretos de excesiva ingestión de alimentos, seguidos por métodos inapropiados para controlar el peso como el vómito autoinducido, el abuso de laxantes o diuréticos y la realización de ejercicios demasiado exigentes para el cuerpo. En un 70% de los casos este trastorno acompañado de anorexia (bulimarexia) y en un 30% se manifiesta como bulimia pura . La principal diferencia radica en que en la bulimarexia no sólo no hay adicción a los alimentos, sino que hay un rechazo expreso, intercalado de atracones esporádicos. El acceso de bulimia o atracón se inicia con una sensación de hambre voraz e incontenible, con preferencia por los dulces y otros alimentos de alto valor calórico. La frecuencia de los atracones es muy variada y los enfermos pueden darse varios en el mismo día durante varios días seguidos. Con los atracones suelen sobrepasar las 5.000 calorías diarias. Hay bulímicos que han llegado a superar en un día las 25.000 y alguno ha muerto por dilatación aguda de estómago. La bulimia está considerada como una enfermedad invisible porque puede pasar mucho tiempo sin que el entorno del enfermo la perciba.
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